martes, marzo 10, 2009

Bolaño inédito o cómo hacer ricos a terceros


En una entrada anterior de este blog: “Bolaño y los mercachifles", ya había advertido acerca de la evidente manipulación de los “papeles inéditos” de Roberto Bolaño. En esa ocasión fueron su viuda Carolina López y la editorial Anagrama (aprovechando las pesquisas de Ignacio Echevarría en el disco duro de la computadora de RB) los beneficiado$ con el hallazgo de una colección de relatos que luego Herralde & Co. trocaron en El secreto del mal. Pese a nuestra inicial reticencia, pudo más la curiosidad y, casi sin darnos cuenta, ya estábamos “ajustando” el importe del libro. Por la manera en que fue anunciado el hallazgo, prácticamente no quedaban dudas de que era el último de sus textos y no había de otra que comprarlo.
Pero la ambición es asunto serio y ahora Carolina López reincide en su condición de insaciable albacea (haciendo de lado a Echevarría), tras aliarse con el tristemente célebre "chacal", Andrew Wylie, cuya voraz estrategia editorial hará que Herralde luzca cual humilde palomita. De hecho, para iniciar tan productiva alianza, la viuda y el chacal ya han anunciado el “descubrimiento de dos novelas (¡!), diarios y alforjas llenas de poemas inéditos de RB.
Como advierte Iván Thays en su Moleskine: “la aparición de un inédito debería ser siempre una buena noticia para los fans de su autor. Pero no veo demasiadas caras felices respecto a esta noticia, por cierto.”
Pero en un afán por cambiar la horrible mueca en sonrisa, proponemos la lectura de la nota del narrador argentino Andrés Neuman titulada “Las tres apariciones de Bolaño”.

2 comentarios:

Sentenciero dijo...

Grandiosa minita de oro la que se encontraron en ese disco duro. El lector serio de Bolaño tendrá que aprender a distinguir qué vale la pena como producto final, trabajado y pulido, y qué es pura mercachiflería. Su viuda no ha hecho esta distinción, ni sus editores, ni sus "amigos".

Apostillas literarias dijo...

A mi ya me es muy cansado leer los abusos que su viuda, y demás oportunistas, hacen con la obra de Bolaño. Es una pena leer y ver semejantes cosas, todo por dinero. Uf, increible pero cierto.