viernes, julio 24, 2009

Delitos de lesa cultura. Helen Umaña



Desde el punto de vista antropológico, el término cultura se refiere a todas las manifestaciones de la vida material (sembrar maíz, por ejemplo) y espiritual (escribir un poema, elaborar una teoría científica o trazar un grafiti contestatario) de una determinada comunidad. Vivimos y respiramos, pues, dentro de una cultura específica y singular que marca nuestra manera de proceder: gusto por determinados alimentos; parámetros para valorar una película o una canción; manera de vestirse; preferencia por determinados deportes, etc. Ella nos proporciona, pues, una especie de sello o divisa que nos identifica o individualiza frente a los demás. Para el caso de Honduras, inclusive, tenemos que hablar de una realidad multicultural.

Pero hablando en términos generales, la cultura se liga indefectiblemente al concepto de identidad nacional. Esto, no como una condición cerrada o acabada, sino como proceso: algo que siempre se enriquece o se renueva. Inclusive, que se deteriora o destruye (la conquista española aniquiló, mutiló o cambió la cultura de los pueblos indígenas: los lencas, por ejemplo, perdieron su lengua y, con ella, aspectos vitales de su visión del mundo).

Cae de su propio peso, pues, la importancia que la Secretaría de Cultura tiene en la vida de una nación. Justamente, de sus políticas depende la formulación y puesta en práctica de programas destinados a conservar y enriquecer la riqueza espiritual del país. Sólo los políticos torpes desestiman la función de argamasa intelectual y afectiva que, en el pueblo, representan las manifestaciones artísticas, literarias, etc. Por esta razón, cuando se nombra un gabinete de gobierno, colocan, para «dirigirlo», a personas con las cuales tienen que cumplir algún compromiso político o personal pero que, del fenómeno cultural, ignoran sus aspectos más elementales.

El régimen de facto, además del gran traspiés con el nombramiento de su primer canciller (el de las célebres frases, perlas de la diplomacia catracha, como la frase racista dirigida a Obama), está dando otra muestra del nivel intelectual de sus funcionarios. En reciente comparecencia, Mirna Castro, flamante ministra de «cultura» —de ignorado curriculum en materia científica, artística o literaria—, ante las cámaras televisivas del mundo, evidenció que nunca en su vida ha abierto un libro: condenó como subversivas obras fundamentales del acervo literario del país. Probablemente, como lo hicieron Juan de Zumárraga y Diego de Landa cuando quemaron invaluables códices indígenas, pronto organizará una gran pira con obras de «indoctrinamiento», como las siguientes: Memorias y apuntes de viaje, Todos los cuentos y Anecdotario hondureño de Froylán Turcios; Soy extranjero y ando de paso de José Roy Castro; Estampas de Honduras de Doris Stone (hija de Samuel Zemurray, magnate de las bananeras); Honduras de Luis Mariñas Otero; La inconformidad del hombre de Alfonso Guillén Zelaya; La heredad de Marcos Carías Reyes (sobrino y secretario del general Tiburcio Carías Andino); Mundo de cubos de Nelson Merren; Obra poética escogida de sus manuscritos de José Antonio Domínguez; Panorama de la poesía hondureña de Óscar Castañeda Batres; Soñaba el abad de San Pedro soñaba y yo también sé soñar de José Cecilio del Valle; Sueños de Merce de Mercedes Agurcia Membreño y otros muchos títulos de similar prosapia y de reciente publicación. Quizá el diccionario de autores hondureños de José González la puede ilustrar respecto de quiénes fueron esos «peligrosísimos» autores que, con toda seguridad, deleitaron a muchos de nuestros padres o abuelos.

Lo anterior, en el fondo, es risible y equivale a las célebres frases del Dr. Enrique Ortez Colindres. Si destruye o confisca esos libros, todos se pueden reponer en futuras ediciones. Lo más grave radica en otras decisiones que afectarán directamente al patrimonio histórico del país. Así, el Centro Documental de Investigaciones Históricas de Honduras (en donde se guardan periódicos y documentos fundamentales para el investigador científico y para el público en general interesado en el tema) piensa asignarlo a los Militares Reservistas para que monten un centro de operación militar. Si no se actúa con celeridad (y un llamado a UNESCO es perentorio), pronto, la Hemeroteca y el Archivo Nacional pueden ser víctimas de un saqueo y destrucción sin precedentes. Para miembros (visibles o invisibles) del gobierno de facto es urgente «borrar» pruebas irrefutables de un reciente pasado nada limpio. No es casual que uno de los primeros actos de la Sra. Castro fue el despido de la historiadora Natalie Roque Sandoval, celosa guardadora de ese patrimonio cultural.

Asimismo, dentro de esa ominosa política de arrasar con la cultura hondureña, se inscribe la reciente destitución de la Directora del Libro y del Documento, la Lic. Rebeca Becerra, una de las poetas con mayor fuerza expresiva en la actual poesía latinoamericana. Ella realizó una labor editorial destacada y es la responsable de la publicación de libros como los mencionados. El «¡Muera la inteligencia!», grito de guerra de todos los fascistas que en el mundo han sido, empieza a resonar en los pasillos de casa de gobierno.

Nubes negras se ciernen, también, contra las casas de la cultura, acusadas, por la desinformada ministra, de ser centros que dañan al país porque sobre ellos planea la nefasta sombra de Hugo Chávez. Afortunadamente, se localizan en ciudades del interior del país y cada comunidad sabe qué actos se han llevado a cabo bajo su alero protector (presentaciones de libros; talleres de pintura; sesiones de cine; clubes de lectura…). En otras palabras, sabrán detectar la magnitud de la mentira oficial.

Con pesadumbre, constatamos que Honduras ha entrado a una etapa oscurantista cuyos precedentes se remontan a la década oprobiosa del ochenta. El gobierno de facto, en materia cultural, ha tirado por la borda los progresos alcanzados durante las dos gestiones del Dr. Rodolfo Pastor Fasquelle al frente de la Secretaría de Cultura. Al respecto, baste citar el trabajo encomiable, aplaudido internacionalmente, del Instituto de Antropología e Historia, dirigido por el Dr. Darío Euraque. No nos engañemos. Signos nefastos como los apuntados indican que estamos en el umbral de una auténtica inquisición cultural.

San Pedro Sula, 23 de julio de 2009

martes, julio 21, 2009

Dos textos imprescindibles


Ninguno de sus autores necesita presentación, a lo largo de los años han dejado su impronta en la literatura y la historia. En esta hora aciaga, en el tiempo de los canallas, Helen Umaña y Rodolfo Pastor han levantado su voz con sabiduría y entereza, con la justa cólera que invadió a Zola cuando el caso Dreyfus. Sus palabras reivindican nuestro derecho a luchar por una sociedad más justa, por el retorno al orden constitucional, pero también levantan el índice acusador contra "el protagonismo de las botas", contra la complicidad y el cinismo de los periodistas, contra jueces prevaricadores y empresarios infames, dejando en evidencia a políticos corruptos, así como la hipocresía de cardenales, “apóstoles” inventados, falsos profetas y pistores. Para dejar constancia de su pensamiento libertario, herederos directos de Turcios y Molina, y a solicitud de amigos y compañeros, he colocado ambos textos en este blog.


El miedo a una palabra de dos letras
Helen Umaña


El 28 de junio venía de Guatemala con el único y exclusivo propósito de votar a favor de la cuarta urna. Veía, en ésta, la posibilidad concreta de un cambio hacia senderos de beneficio colectivo. Era el camino para modificar, con el consenso de todos los partidos políticos y de una amplia difusión y discusión (a través de los medios de comunicación, foros, comentarios, etc.), una Constitución cuyas lagunas son evidentes.

La ciencia dice que nada es estático y que todo lo hecho por el ser humano es susceptible de perfeccionarse. Manejar que la cuarta urna lo que pretendía era la reelección de Mel ha sido la distorsión más grande en la historia política del país. La hipotética Constitución se redactaría ya cuando Mel hubiese dejado de ser presidente. Su elaboración estaría, pues, en manos de diputados elegidos por quienes se acercasen a votar. De ahí que la propuesta de la cuarta urna prendiese, con tanto entusiasmo, en la voluntad de los sectores históricamente marginados: campesinos, obreros, grupos étnicos…

Por esa razón, cuando en el bus que me traía de Guatemala me enteré del golpe de Estado, el impacto emocional fue intenso. En esencia, abortar, con alevosía, la semilla de lo que pudo ser un encaminar al país por senderos de equidad y justicia. Darle un golpe de muerte a la posibilidad de un sueño factible: la construcción de una sociedad en donde, no como varita mágica sino como proceso de ardua construcción, se empezasen a solventar las necesidades más urgentes de comida, salud, educación y vivienda para la mayoría. Mel había dado el primer paso. Impedírselo, con el golpe de Estado, fue como abrir la puerta para llevar al país a una espiral de violencia cuyas consecuencias ya se empiezan a sentir: secuestros, asesinatos políticos y persecución a los disidentes. Una realidad que ya se ha instalado en el horizonte de la patria. Al amparo de la nocturnidad y la falta de energía eléctrica, la captura del artista de la caricatura Allan MacDonald (con todo y su hija de diecisiete meses); los asesinatos de Isis Obed Murillo (en el aeropuerto de Toncontín) y de Róger Ivan Bados González y Ramón García, miembros del partido Unificación Democrática (UD) son ominosas señales del abismo hacia el cual Honduras se encamina. A menos que prevalezca la sensatez (que pasa necesariamente por el restablecimiento del Estado de derecho), no es aventurado vaticinar que se está a las puertas de una vorágine social sin precedentes: la reactivación de la tenebrosa Doctrina de la Seguridad Nacional y, como lógica respuesta, la adopción de formas de lucha que llevan consigo incalculables cuotas de dolor y sangre. Una factura que, a la postre, pagará la sociedad en su conjunto. Al respecto, la historia de la humanidad es un espejo en el cual los sectores dominantes del país —por su inveterada miopía— todavía no se han visualizado.

La pesadilla que se repite. El protagonismo de las botas. Las imágenes de los militares apuntando, en posición de combate, a humildes mujeres, a jóvenes imberbes y a personas desarmadas son devastadoras. En Toncontín…, el sonido de las balas. El huir alocado de la gente. El ulular de la ambulancia. El cuerpo frágil sostenido por manos solidarias... Un revivir la estela de sangre y terror que han dejado en Latinoamérica los ejércitos nacionales. Ratificar que el monstruo sigue vivo, agazapado, listo a dar el salto y el zarpazo cuando los grandes consorcios internacionales y sus socios nacionales así lo indiquen. Desde siempre, el brazo armado del poder económico. Y, en niveles de alta graduación, ellos mismos convertidos en poder económico que actúa en defensa de sus intereses.

El contubernio iglesias-poder político. Es indignante el espectáculo de los pastores evangélicos y de la alta jerarquía católica encabezando y bendiciendo las marchas de la oligarquía. Con falaces mensajes bíblicos, violentando las conciencias para llevarlas a la posición política que les permitirá seguir medrando a la sombra de sus iglesias, no casas de oración, sino auténticos emporios económicos. Complementado, todo, con otro bochornoso espectáculo: en un Estado constitucionalmente laico, los «honorables» diputados y sus testigos de honor (Custodio, Aguilar Paz, Leitzelar, Mauricio Villeda, Irma Acosta de Fortín…) agarrándose las manos e inclinando la cabeza, pronunciando una oración en el momento mismo en que, enarbolando una falsa carta de renuncia, ratificaban su traición y consumaban el golpe de Estado.

La guerra mediática. En los meses precedentes al golpe de Estado, la oposición a Mel Zelaya llegó a niveles jamás vistos. Quizá, en ninguna parte del mundo, un periodismo como el hondureño. Especialistas en sesgar y manipular la información. Todos los días mintiendo flagrantemente. Conductores de programas radiales y televisivos moviendo la noticia hacia el lugar en donde sopla el dinero. Tergiversando los hechos para confundir al receptor. Al día siguiente del golpe, desde Radio América, llamando a encauzar el país por las vías de la «normalidad»: «Preséntense en las fábricas, en los negocios…»; «Dejémosle la política a los políticos y que los niños y maestros vuelvan a la escuela, los obreros a sus fábricas…»; «Aquí no ha habido golpe de Estado…»; «Aquí todo es normal»; «Es necesario producir…». En otras palabras, producir para seguir llenando los bolsillos de la minoría… La infamia revestida de amor patrio.

La ambigüedad e indiferencia de la máxima casa de estudios. Duele el comunicado gallo-gallina de las autoridades de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, institución, en horas más lúcidas, a la vanguardia del pensamiento progresista y democrático. ¿Dónde el análisis de la crisis social y política? ¿Dónde el comunicado orientador para un pueblo carente de instituciones que salvaguarden sus intereses? ¿Cómo puede hablarse de vinculación universidad-sociedad si se evade el compromiso del análisis y del mensaje clarificador? ¿En qué momento se extravió el rumbo de la dignidad?

El manipuleo lingüístico. Desde la espuria sesión del domingo cuando se nombró presidente a Micheletti, éste insistió en que no era un golpe de Estado y lo llamó «un acto de sucesión presidencial». El lenguaje designa realidades y, en función social, no es un instrumento de uso antojadizo. Como se lo hizo ver un corresponsal español, cuando un contingente armado asalta la casa del presidente; lo secuestra y lo envía, contra su voluntad, a Costa Rica, eso sólo puede llamarse golpe de Estado. Aquí y en cualquier parte del mundo. Por más que los medios, los funcionarios y los diplomáticos desleales, mentirosos y oportunistas repitan las palabras del usurpador. El inútil querer tapar el sol con un dedo. La comunidad internacional y el pueblo, que no es el ignorante que muchos creen, lo saben.

El papel de comparsa a que se redujo la querida figura de Ramón Custodio, ¡a quien tanto debo en lo personal!, pero a quien, por respeto a mi propia conciencia, tengo que referirme al haberlo visto en el más triste papel de su carrera! ¡Que es mejor que a Mel lo hayan enviado a Costa Rica ya que, por lo menos, está vivo!, dijo. La cuestión de fondo es el acto ilegal que con él se cometió. Eso era lo que había que condenar.

Nunca, con su presencia (es el Comisionado Nacional de Derechos Humanos), avalar la monstruosidad jurídica perpetrada contra un presidente legítimamente electo. Y, como broche de oro: afirmar que eran balas de goma las que usó el ejército la tarde en que, violando la Constitución, vedaron el aterrizaje de Mel en Toncontín. De goma, pero acabaron con la vida de un joven de diecinueve años. (¡Con una humilde «burrita» aguantó las largas horas de espera con un único propósito: vitorear al presidente en el cual había cifrado la esperanza de un mañana mejor! Su pequeña pero gran odisea desde su remoto pueblo y las palabras de su digno padre explicando sus móviles son signos entrañables que hablan de ilusión en un futuro más humano y más digno…, pero también de sueños rotos por la brutalidad represiva…).

En un pueblo hambriento (hace pocos días una campesina, como no había dinero para comprar maíz, para fabricar tortillas, echó mano del que ya estaba «curado» para la siembra; resultado: tres hijos en el hospital y el de cinco años, en el cementerio), en donde el abismo entre ricos y pobres cada vez se hace más profundo y que, por lo mismo, no es cuestión de borrarlo con abrazos de paz y de reconciliación de la «familia hondureña», según cantan los defensores del golpe, la cuarta urna era una opción para intentar cambios positivos. Nunca, al pueblo llano (ese que es marginal y vive en los bordos y en los barrancos de la miseria), se le había dado la oportunidad real de expresar su sentir. Y, con el «Sí», la posibilidad de mejorar un instrumento (una nueva Constitución) que guiase la vida futura de la nación. Lo reiteramos: todo es susceptible de perfeccionarse. Máxime tratándose de la Carta Magna en donde las cuestiones son trascendentales en la cotidiana construcción de la república. Pero los sectores de poder (especialmente la clase política enquistada en el Congreso y que ha esquilmado el erario a través de las grandes erogaciones que se les otorgan a los diputados, supuestamente para obras de beneficio en sus comunidades) le temieron a la avalancha de un «Sí» popular. Sospecharon —con razón— que podía representar el fin de sus incalculables dividendos. El golpe de Estado fue su manera torpe y desesperada de oponerse a la incontenible marea humana que cada vez es más consciente de sus verdaderos intereses y de la mejor forma de defenderlos. Para muestra, una consecuencia inmediata: en un santiamén se hizo añicos la base social de los partidos políticos responsables de la acción delictiva.

Estamos, pues, frente a estatuas con pies de barro. Su desmesurada reacción ante la crucial pregunta de la encuesta abortada revela su debilidad. Son poderosos y se amparan en las múltiples redes nacionales e internacionales que propicia el dinero…, pero le temen al pueblo. Saben que éste es mayoría y que, en justa lid, ellos llevan las de perder. Esa es una de las grandes lecciones que, de estos días trágicos, se debe extraer. Aunque lenta, la rueda de la historia nunca se detiene.

Desde hace treinta años, sólo he escrito sobre arte y literatura. Pero la ruptura del orden constitucional y el descaro con que actuaron Micheletti y sus socios golpistas me sacaron de la voluntaria torre de marfil. Las alucinantes imágenes de esa sesión grotesca en que se le dio un golpe de muerte a la débil democracia hondureña me han confirmado que el artista y el intelectual no pueden esconderse en una pretendida neutralidad. Tratándose del bienestar colectivo no hay apoliticidad que valga. El silencio equivale a aquiescencia y complicidad. Por lo tanto, tomo partido. En los momentos decisivos —cuando está en juego el devenir de los años futuros en Latinoamérica— a lo estético, se sobrepone la opción ética. Y ésta me dice, con claridad meridiana, de qué lado están la razón y la justicia.

Mis palabras no pretenden formular un análisis de la situación (para eso están los sociólogos y politólogos). Pero externar mis sentimientos es una necesidad vital y perentoria. Por un lado, un profundo dolor por el cúmulo de signos negativos que saturan el ambiente. Por el otro, la esperanzada convicción de que los sectores marginados, aún con tropiezos y dificultades, siempre encuentran la ruta hacia mejores derroteros. Nunca camina en reversa la rueda de la historia.
San Pedro Sula, 30 de junio- 14 de julio de 2009.


Yo acuso
Rodolfo Pastor


Ante el Tribunal Supremo, que es el de la historia, yo acuso de traición a la Patria a quienes, de distintas formas, han participado en el golpe que viene de perpetrarse contra José M. Zelaya, a quien Honduras eligió para presidirlo por cuatro años y a quien unánimemente respalda la comunidad de las naciones.

Acuso a Romeo Vásquez Velásquez --quien se impostó, hasta las ultimas horas de su mandato legitimo, como amigo del Presidente y soldado disciplinado-- de haber planeado y ejecutado este golpe traidor y violento, conjuntamente con los generales del Estado Mayor, instrumentando a un Congreso títere y las instituciones que dependen de el, movido del amor propio herido por su destitución, invocando la “ilegalidad” supuesta de la encuesta, según fallo amañado, para ejecutar el “crimen” imperdonable del secuestro de su Comandante en Jefe, para lo cual después ha fingido que disponía de una “orden de captura”, la que desmiente el juez. Y lo acuso, General de ordenar la represión que se agrava, las detenciones ilegales, los retenes violentos, los heridos y muertos que pudiera haber. Sobre su cabeza Señor.

Acuso a su cómplice Carlos Flores Facussé, de haber ideado el golpe y conspirado con y alentado a las fuerzas golpistas como antes de el, hizo su padre otrora, por haber fraguado desde hace meses --conjuntamente con José R. Ferrari y adláteres y Jorge Canahuati, de la misma casta-- la campaña publicitaria dirigida a amplias capas de opinión publica ingenua, contratando en Miami a expertos sobre guerra sicológica, para bombardear a la población con mensajes oscurantistas, falsedades repetidas mil veces y fabricaciones, valiéndose de la ignorancia y la ingenuidad que genera el sistema, en una campaña de desprestigio del gobierno y de intimidación de quienes pudieran participar de la encuesta que ejecutaron sin escrúpulo, en preparación del golpe. Y lo acuso a Carlos Flores de esconderse ahora y fingir inocencia cuando sus títeres han jugado papeles estratégicos en el golpe. A los adláteres de Flores: Elvin Santos y Roberto Micheleti B. precandidatos -inconstitucionales ambos- en las internas y a los diputados sinvergüenzas, que se prestaron a la maniobra de los militares en cuyas manos han quedado, perfectamente inútiles, y a los candidatos a las diputaciones y alcaldías que siguieron su instrucción de sabotear la encuesta y que recibirán el castigo implacable de nuestros correligionarios conscientes de su gran traición al Partido, al igual que E. Ortez Colindres, ese basilisco. Los acuso de haber destruido el Partido de mis ancestros, de haberlo enterrado todavía con vida, si bien herido.

Acuso a Pepe Lobo, a Rafael L. Callejas y Rodolfo Irías Navas que fraguaron la estrategia oportunista e irresponsable del Partido Nacional frente a la crisis, bajo el supuesto de que, al quedar despedazado el adversario, ellos eran los gananciosos y ganadores, sin reflexionar sobre el desprestigio en que incurrían con los votos unánimes del Partido Nacional a favor de aceptar primero un asalto, luego una falsa renuncia y después una destitución ilegal del Presidente. De modo que si alcanzara un día la suprema magistratura del país, el P.N. estará sujeto al mismo procedimiento y tendrá la obligación de complacer al círculo más oscuro del poder real para conservarse en “el poder”.

Acuso, ante esa instancia superior de la posteridad y la historia, a estos jueces prevaricadores, que siguieron las instrucciones de sus amos y padrinos políticos para producir fallos inicuos y ridículos, que traicionan la representación del Estado, inventan sentencias para encubrir sus crímenes y un nuevo tipo de delito que se pudieran cometer hipotéticamente en el futuro, que pretenden vedarle al pueblo su derecho a la libre expresión e intervienen en el Poder Ejecutivo.

A los empresarios de las organizaciones patronales COHEP, CCIC, ANDI, FENAGH que, pese a que parte de su membresía (me incluyo) disiente, le quieren dar una pretendida legitimidad al golpe; y que invocan la democracia y la legalidad y la paz social en el momento de promover un golpe que da al traste con las condiciones necesarias para defender esas banderas. Que inducen la manipulación de opinión pública, obligando a sus empelados a marchar para Micheletti y que han confesado (doy fe) estar financiando grupos de choque, provocadores, para infiltrar y desarticular manifestaciones en defensa del único gobierno legítimo, y así justificar su represión. Y a su hueste que cínicamente se felicita de defender sus intereses mezquinos. Prepárense a pagar el precio, ya que nadie mas tiene como.

Acuso a los periodistas que se han convertido en cómplices de crímenes contra la república, demostrando al final su cinismo, no cuando adoptan una posición (a la que tendrían todo derecho) si no cuando –sistemáticamente- manipulan los hechos que es su obligación trasmitir con objetividad, cuando los ocultan o los inventan y cuando sesgan sus reportajes para glosar los actos mas viles de los golpistas y denigrar aun las intenciones mas nobles del movimiento popular, incitando a la irracionalidad y al golpe, como han hecho varios de los mas connotados. Te acuso a ti Rodrigo, a ti Renato, Edgardo, Alfredo, tocayo. ¡Vergüenza! De golpistas. A los ideólogos y exégetas del golpe, a Leitzelar, Valladares. Y a los intelectuales que esgrimieron posiciones académicas pretendidamente neutras, inmorales en su contexto porque se trataba de escoger entre el bien y el mal, como ocurre.

Acuso a esos “apóstoles” inventados, falsos profetas y pistores en vez de pastores que invocaron en vano el nombre de Dios en contra de una propuesta cívica de reforma social, de democratización y moralización de la sociedad hondureña, que han querido politizar los símbolos sagrados y que ampararon y bendijeron a las fuerzas mas oscuras y corruptas y violentas; que manipularon a sus feligresías y después justificaron el golpe y la represión y que ahora nos piden que prevengamos un “baño de sangre”, como si los armados no fueran sus tropas. A esos fariseos que se llenan la boca para ensalzarse a si mismos, fanáticos de la falsa religión, el negocio vil de vender y comprar (a cualquier precio puesto que no cuestan nada sus fruslerías) el cielo y el infierno, con cuyo temor manipulan a sus auditorios. ¡Que se pudran en el infierno! Porque, como dice el padre Milla, el maridaje del dinero y la religión es el peor sacrilegio.

También acuso de traición a esa gente de cabeza hueca de nuestra clase media, que le dio cuerda a estas mentiras y colocó su tranquilidad pequeñoburguesa por encima de los principios que les enseñaron sus mayores, de justicia y decencia y sensibilidad con el sufrimiento del más humilde. Y que le ha servido de carne de cañón mediática, de bálsamo e incienso al golpista, usurpador.

No olvide nadie su infamia de sepulcro blanqueado, su condición de bestia apocalíptica disfrazada con piel de oveja, su perversidad que finge inocencia. No los perdonemos ni a sus sucesores por tres generaciones, para que la memoria de su maldad escarmiente.

sábado, julio 11, 2009

Mi único delito


Quizás el "Yo acuso" de Rebeca Becerra no necesita introducción, tal y como apareció en mimalapalabra, pero conozco a Rebeca y me siento orgulloso de haber sido su compañero de trabajo, entonces "nobleza obliga" y debo elevar mi voz para denunciar el abuso que se ha cometido en su contra y ofrecer el abrazo solidario a la profesional íntegra y dedicada, a la poeta de voz inclaudicable, a la infatigable trabajadora de la cultura cuyo sueño era que hasta el más humilde de nuestros compatriotas pudiera acceder al universo milagroso de los libros y las bibliotecas. Recuerdo que hace poco me comentaba, con la voz llena de emoción, acerca de la biblioteca que acababan de inaugurar en Gualcinse, así como del entusiasmo de los pobladores; también hablamos del programa "Círculos de Lectores", que la Dirección Regional de Cultura mantiene desde hace tres años en la región noroccidental y que Rebeca apoyó con amplitud y diligencia, al igual que su antecesor en el cargo, el también poeta, y doctor en literatura, José Antonio Funes.

Por todos estos antecedentes, y porque conozco a Rebeca, no me sorprende que en esta hora de ignominia no haya dedicado más espacio en su carta a los traidores, ni se haya molestado en dar sus nombres (pero estamos al tanto de sus artimañas de víbora, disfrazados de un falso amor por la poesía y lo popular); tampoco desconocemos que han intrigado para que salga de la SCAD Isadora Paz, reconocida artista de la danza y dedicada profesional, con estudios de postgrado en gestión cultural, quien ha dirigido con notable éxito la Unidad de Planeación, Evaluación y Gestión, y también sabemos de las listas que han elaborado con la sucia diligencia de "orejas" de la extinta DNI, donde enumeran a los empleados de la SCAD que han cometido delitos similares a los de Rebeca e Isadora. Para ellos no queda más que el asco, porque como bien advierte Rebeca: "el mal no me lo hacen a mí ni a mi familia, si no a la CULTURA Y A NUESTRO PUEBLO."

Mi único delito
Yo Rebeca Becerra, acuso a Mirna Castro, a Juan Fernando Ávila Posas, dizque Secretaria de Estado en el despacho de Cultura, Artes y Deportes y el otro Viceministro de Cultura; y todos aquellos que por medio de la traición han enfrentado al pueblo hondureño, los golpistas que juzgará la historia, y que están haciendo retroceder el estado de democracia que se desarrollaba en mi país. A los traidores y traidoras que dentro de la Secretaría fraguaron mi salida, estos y estas también arrastrarán en su conciencia hasta el día de su muerte la traición, no se les puede llamar de otra manera más que cobardes, cómplices del gobierno de facto.

Los denuncio por haberme, ilegítimamente, depuesto de mi cargo de Directora General del Libro y el Documento de esta Secretaría; por atrasar los procesos culturales emprendidos, por atentar contra la cultura.

Mi trabajo era llevar libros a los municipios más pobres de Honduras organizando bibliotecas (20 bibliotecas organizadas en menos de 2 años) en municipios donde nunca se había presentado un encargado de gobierno, de llevar el Bibliobús (promoción a la lectura) a los niños descalzos que no pueden acceder a un simple libro por la pobreza en la que viven. Mi trabajo se basó en impulsar un proceso de modernización en la Biblioteca, Archivo y Hemeroteca Nacionales, un proceso de digitalización que hoy peligra porque la ignorancia impera en el país. En fortalecer la Agencia Nacional del ISBN y atender hasta donde fuera posible las demandas de las dependencias a mi cargo.

Mi trabajo se basó en poner a trabajar gente que pernoctaba en sus cargos sin producir nada para el país, en despedir corruptos que se robaban los pocos recursos con que cuenta la Secretaría. En gestionar recursos para las dependencias. Se basó en imprimir libros, ¿acaso imprimir libros es un delito?, en apoyar a autores y autoras nacionales por medio de la compra de sus obras literarias para suplir la Red Nacional de Bibliotecas Públicas. En representar a mi país en el exterior dignamente. En hacer visible una dirección que agonizaba por falta de iniciativa, de visión y de compromiso.

Mi trabajo era apoyar a personas que venían del interior del país de colegios y escuelas públicas a solicitar libros para tener que leerles a sus alumnos. Personas sin recursos, que llegaban sin comer y que no podían irse con las manos vacías. Mi sensibilidad iba más allá de mi cargo como funcionaria pública hasta ofrecer parte de mi pago salarial para actividades y personas.

En apoyar a las y los artistas con producción de afiches, trifolios, etc. Nadie se fue de la Dirección General del Libro y el Documento con las manos vacías. Mi trabajo era mi compromiso con la cultura y con mi patria. Lo cumplí con honradez y entrega, sacrificando mi familia, trabajando horas extras, sábados y domingos y más allá del cansancio.

Gracias a los que me acompañaron en esta lucha a favor de la cultura, a los Coordinadores y Directores que creyeron en las directrices; los exhorto a seguir adelante, no dejemos morir este trabajo que nos ha costado tanto sacrificio. Gracias a aquellos y aquellas que dentro de la Dirección General del Libro y el Documento, al Sindicato de la SCAD y otros/otras que no quiero mencionar, porque me da asco, traicionaron este proceso cultural que se llevaba a cabo a favor del patrimonio bibliográfico y documental de la nación, el mal no me lo hacen a mí ni a mi familia si no a la CULTURA Y A NUESTRO PUEBLO.

Licda. Rebeca Becerra
Directora General del Libro y el Documento-SCAD
Secretaria Nacional de Cultura-CECC/SICA

jueves, julio 02, 2009

La fuerza necesaria y la objetividad periodística


La actual crisis en Honduras, tras el golpe de estado del pasado 28 de junio contra el presidente Zelaya, ha motivado a las agencias extranjeras a destacar enviados especiales para que analicen con objetividad la situación, en vista que la prensa nacional, salvo rarísimas y honrosas excepciones, ha manejado una posició sesgada, del lado de los golpistas y de los partidarios del gobierno de facto. Por ejemplo, la tarde de hoy en una cadena de radio cubrían el tema de los manifestantes heridos durante las protestas en San Pedro Sula, pero ¡sólo entrevistaban a los oficiales de la policía! Obviamente, los jefes policiales aseguraban, en un galimatías deplorable, que no habían golpeado a los manifestantes, pero que sí habían utilizado "la fuerza necesaria" (¿?) (Favor ver foto arriba para ilustrar dicho "criterio"). Mientras tanto, un corresponsal de Radio Progreso destacado en San Pedro Sula informaba desde el lugar de los hechos y confirmaba la gran cantidad de heridos que habían ingresado al hospital Mario Rivas.

Y así hemos estado desde que comenzó este viacrucis para el pueblo hondureño; mientras tanto, algunos medios europeos, como El País de España, demuestran su desconocimiento de la realidad nacional al plantear una encuesta por internet para conocer la opinión del pueblo hondureño sobre la unánime condena internacional contra los golpistas; lo risible es que la mayor parte de nuestros connacionales no tiene acceso a internet, entonces los votos que reciban provendrán masivamente del mismo sector pudiente que está de acuerdo con la expulsión de Zelaya.

"Cosas veredes, Sancho amigo..."

Pero volviendo al tema, una muestra del trabajo de los enviados especiales puede leerse en la Agencia de Noticias de la República Argentina. La nota completa pueden leerla aquí, y abajo pueden ver un extracto.

"...la batalla que Zelaya está ganando por mucho en el exterior con el respaldo a su figura de la ONU, OEA, MERCOSUR, Alba, Unión Europea y Estados Unidos, se invierte cuando se palpa la realidad local. Es que en este territorio de poco menos de 8 millones de habitantes y en donde más del 60% vive en la pobreza según datos de la CEPAL, casi todo el aparato informativo y periodístico está volcado a defender la asonada militar. No hay noticiero televisivo que deje de tratar a Zelaya como un delincuente, que niegue la caracterización de "golpe de Estado" y que llame a la población a no sumarse a los "subversivos" que sólo intentan "instaurar el caos" en el país. Las alusiones al destino divino de los golpistas porque "actúan de acuerdo a los preceptos de la Iglesia" y los mensajes de calma bajo la fachada de que la dictadura se comprometió a convocar a elecciones "en tiempo y forma", se encuentran en cualquier conductor de informativo. Uno de esos noticieros fue más allá aún y lanzó una encuesta para saber "si los hondureños están de acuerdo en dejar entrar a los enviados de la OEA", bajo un argumento tan lineal como arcaico: José Miguel Insulza, su titular, pertenece al Partido Socialista chileno y por ende la resolución que impulsó contra el golpe "fue meramente ideológica". Frente a esto, los seguidores de Zelaya parecen David ante al gigante: salen con las caras tapadas para evitar que los reconozcan, no tienen líderes visibles porque están amenazados, no programan actividades porque se las prohíben y entonces optan por la sorpresa y el modo de comunicarse se limita al viejo graffiti y la pedrada. Muy poco frente al aparato oficial, sobre todo si se tiene en cuenta que los pocos medios que se animaron a enfrentar al régimen sufrieron persecuciones, amenazas, encarcelamientos y hasta terribles golpizas, tal como le sucedió a un colega radial de la ciudad de San Pedro Sula..."

miércoles, julio 01, 2009

Humor en medio de la crisis



Y es humor del bueno: inteligente, perspicaz, irónico, con la marca inconfundible del caricaturista sampedrano Luis Chávez. Los derechos, obviamente, pertenecen a su autor y al medio, Diario Tiempo, que lo difunde; pero creo que no habrá problema por compartirlo con las mentes libres de Honduras y del mundo.

martes, junio 30, 2009

La carta de un patriota


Jorge Alberto Amaya es uno de los historiadores hondureños más reconocidos, ganador de premios de gran importancia a nivel nacional e internacional, un hombre permanentemente identificado con las reivindicaciones sociales y el respeto a las ideas y la libertad de expresión, derechos que ahora le han sido conculcados, al igual que a siete millones de hondureños, luego del golpe de estado contra el presidente José Manuel Zelaya. Ante la grave situación que enfrentamos los hondureños, Jorge ha enviado esta carta para ser distribuida por todos los medios posibles:

Estimadas y estimados compatriotas:

Como la mayoría de ustedes, después de este zarpazo a la democracia hondureña, he estado a merced de la censura mediática que ha impuesto el gobierno de facto y usurpador, que a través de los medios característicos de los gobiernos golpistas, ha tenido que acudir a la interrupción de la energía electrica y del servicio de Internet, sin embargo, ayer pude elaborar una carta condenando el Golpe militar de la ultraderecha fascista hondureña, la cual remití a amigos escritores y docentes que residen en el extranjero con el fin de que la reenviaran a sus contactos. Sé que muchos de ustedes tienen atiborrados sus correos con la información que circula a través de Internet, el cual es seguramente el medio más expedito por medio del cual nos estamos enterando de noticias, aun así, quisiera enviarles dicha carta para que ustedes a su vez la reenvìen a sus contactos y amigos que viven en el extranjero con el fin de multiplicar las voces de protesta por la agresión que sufrió la democracia hondureña el pasado domingo.

A continuaciòn el texto de la carta:

CARTA PARA DEFENDER LA DEMOCRACIA HONDUREÑA Y LATINOAMERICANA

Estimados amigos y amigas:

Lamento dirigirme a ustedes en este momento tan terrible y trágico de la historia de mi país. Como ya todos ustedes están enterados, la madrugada de este fatídico domingo del 28 de junio del 2009 las Fuerzas Armadas de Honduras, junto con el Congreso Nacional y la Corte Suprema de Justicia, en connivencia con la recalcitrante y traidora oligarquía del país perpetró un Golpe de Estado en contra del presidente constitucional de la República, el señor Manuel Zelaya Rosales, más conocido por nosotros como Mel Zelaya. La acción fue tomada de manera artera y cobarde, bajo el manto de la oscuridad de la madrugada tegucigalpense. El presidente fue violentado y sacado abruptamente de su casa de habitación, cuando se aprestaba -amparado en la Ley de Participación Ciudadana- a consultar a la ciudadanía en una encuesta para determinar si la población estaba de acuerdo en que se instalaran en las próximas elecciones presidenciales de noviembre de este año una cuarta urna para expresar si estamos de acuerdo con la instalación de una Asamblea Nacional Constituyente. La medida venía precedida con la firma de más de 400,000 ciudadanos y ciudadanas de todas partes del país. Sin embargo, el ejército y la oligarquía ultramontana desbarataron toda posibilidad de dicha consulta popular. No quieren perder los privilegios y canonjías que gozan desde que nos independizamos de España en 1821. En Honduras convivimos 7 millones de catrachos en una sociedad multicultural, en donde los negros garífunas, los negros ingleses, así como los Pueblos indígenas como los Lencas, Maya chortís, Miskitos, Pech, Tolupanes, Tawahkas y millones de campesinos y obreros mestizos de las ciudades estamos excluidos de participar en una democracia directa.

En efecto, en nuestro país, más del 70% de la población vive en la pobreza, de los cuales el 56% están en la extrema pobreza. La escasa participación política, los altos niveles de corrupción institucionalizada, la existencia de una legislación tendente a favorecer al capital transnacional y a los intereses de esos grupos oligárquicos han generado una espiral de violencia y sobre todo la expulsión casi forzosa de 1 millón de hondureños hacia los Estados Unidos, equivalente al 15% del total de la población. Aún así, nuestro país no se ha ido al precipicio (por algo se llamará Honduras nuestra tierra?) debido a que esos mismos paisanos envían 2,500 millones de dólares al año a sus familias!.

Esto es lo que pretendía modificar el gobierno de Mel Zelaya. Las injusticias, la pobreza, la ausencia de democracia. Por esa razón, miles de hondureños -a pesar de no pertenecer a su partido- nos sumamos a su propuesta, la cual simboliza la puesta en marcha de un proyecto nacional en el país. El presidente Zelaya (y le llamo así, “presidente” porque es único al que reconocemos la mayoría de catrachos y toda la comunidad internacional) ha librado una batalla en la que se define no solamente el destino de Honduras, sino que también de todos los países hermanos de Latinoamérica.

En estos precisos momentos (la una de la mañana del lunes 29 de junio), la rabia, la tristeza y la indefensión es lo que abate a la mayoría de nosotros, empero, el Pueblo, desde el mismo momento del Golpe Militar se ha manifestado y miles de obreros, estudiantes, profesores y campesinos siguen en alerta en las afueras de la Casa Presidencial. A las ocho de la noche recién pasada, los soldados abrieron fuego para amedrentar a los manifestantes. Este simple acto de remitirles esta carta es considerado por la actual Constitución Política como traición a la patria. Aún así, tengo la convicción que los traidores a la patria son ellos, los “golpistas”, que amparados en los fusiles y cañones quieren silenciarnos la voz y la oportunidad de vivir en una democracia justa y participativa. Por todo lo anterior condenamos el Golpe Militar, y solicitamos a todos ustedes que nos hagan el favor de reenviar este correo a todos sus contactos para que el mundo, y en especial Latinoamérica se entere de que acá no solo se juega el destino de nuestra nación, sino el futuro de toda nuestra tierra bolivariana y morazánica.

Su amigo y compañero:

Jorge Alberto Amaya

PD: Por los momentos, quién sabe hasta cuándo me volveré a comunicar con ustedes, porque el gobierno de facto ha decretado “Toque de queda”, ha interrumpido las comunicaciones televisivas y de Internet (este correo se los estoy enviando desde una línea pirata), y además, está capturando a todo aquél que exprese libremente sus opiniones.

lunes, junio 29, 2009

El conflicto visto por otros ojos


Una opinión autorizada
Diario el País, en su página editorial, destaca este artículo del cooperante español Carlos Peñalver, quien aplica su experiencia de tres años en Honduras para estructurar una visión del actual conflicto, provocado por el golpe de estado contra el presidente Zelaya. Y por si alguien duda de la procedencia del artículo pues le recomiendo leerlo en su fuente original: Honduras, un conflicto entre los poderes del estado.

Honduras, un conflicto entre los poderes del estado

He trabajado como cooperante durante tres años en Honduras, de donde regresé hace apenas unos días. Durante ese tiempo, tuve la posibilidad de trabajar con entidades políticas, organizaciones de la sociedad civil e instituciones públicas del Estado de Honduras. Desde mi experiencia, me gustaría compartir con los lectores mi análisis sobre la tensión que se está viviendo en este país.

La intención de la consulta que se iba a realizar este domingo era saber si la población está de acuerdo con que, en las elecciones generales de noviembre, se incluya una urna adicional en la que el pueblo apruebe o no la realización de una Constituyente (Reforma Constitucional). En todo caso, si en noviembre el pueblo diera el visto bueno, la misma se realizaría como pronto en 2010 (y duraría alrededor de un año más), por tanto bajo el mandato de otro presidente (Zelaya no se puede presentar a la reelección porque la Constitución actual no permite la reelección). Por lo tanto Zelaya tendría que esperar a 2013 para volver a ser candidato a Presidente (y con él se podrían presentar otros históricos como Callejas, Flores, etc).

El miedo actual, que ha generado la tensión militar y política, o al menos lo que se pone en la palestra, es que si triunfa la votación por la Constituyente de noviembre, Zelaya decida quedarse en el poder, pero eso, aunque posible por la torpeza política generalizada en el país, parece prácticamente imposible porque sería un suicidio político para él, pues perdería todo el apoyo del pueblo (que actualmente es muy grande) y además la situación geopolítica actual de la zona no se lo permitiría (internacionalmente no se aceptaría eso, pues sería otro golpe de Estado al presidente elegido democráticamente por las urnas en noviembre).

La actual Constitución de Honduras es de 1982, época en que el país sufría una fuerte represión militar (inducida por los conflictos de Nicaragua, El Salvador y Guatemala que hacían que para EE.UU. fuera prioritario el control de Honduras para no perder el control del istmo centroamericano). Por tanto, esta constitución no responde precisamente a las necesidades de las mayorías, ni al funcionamiento de un Estado moderno (en Honduras se dan graves paradojas como que el Poder Legislativo actúa como ejecutivo porque ejecuta grandes cantidades del Presupuesto Nacional). Por todo ello, más allá de si se reelige o no un presidente, Honduras necesita establecer un modelo de país que le permita desarrollarse y responder a las necesidades de su gente. El dilema es: ¿Está Honduras preparada para este paso o, si se hace la constituyente ahora, con el clientelismo político tan patente que existe, lo único que se conseguirá será perpetuar un modelo de Estado injusto y que vive a espaldas del pueblo durante 25 años más?

En todo caso, el conflicto no es entre partidos políticos, sino entre poderes del Estado, y la base que tiene es la atribución que actualmente tiene el Poder Legislativo (Congreso Nacional de la República). Así, Zelaya llegó al poder por el Partido Liberal, pero en los últimos años se ha desmarcado de las tendencias clásicas de los partidos tradicionales (Liberal y Nacional... cuyas tesis son similares), al pretender una reforma constitucional en la que lo que parecen temer realmente los diputados (y con ellos arrastran al Poder Judicial y las Fuerzas Armadas), es que se elimine o reduzca la potestad del Congreso Nacional de ejecutar gran cantidad de fondos del Presupuesto Nacional.

Este punto es importante, actualmente el Congreso Nacional ejecuta una muy importante partida del presupuesto nacional, y la gestiona a través de los propios diputados, sin que haya ningún control real sobre ello (ya que es función del propio Poder Legislativo el control de la ejecución de fondos...) y por tanto sosteniendo los altísimos niveles de corrupción que se dan en Honduras (y que se pueden contrastar en organizaciones internacionales con gran credibilidad como Transparencia Internacional). Por tanto, previsiblemente, una constitución moderna (adaptada a los conceptos democráticos actuales) replantearía algunos conceptos y centraría la actividad del Poder Legislativo en la función legislativa y de control del Ejecutivo. Eso sería una pérdida enorme de poder para los 128 diputados.

Hay que añadir que los miembros del Poder Judicial de Honduras los nombra el Congreso Nacional de la República y ambos por tanto (casi como es lógico o normal en la zona) representan los intereses de las minorías aventajadas (hay que entender los niveles de diferencia social en los que se mueve Honduras), por lo que entre ambos no parece haber sido complicado convencer a las Fuerzas Armadas.

domingo, junio 28, 2009

Y somos muchos en cualquier parte


Acabo de terminar de leer el penúltimo "post" de Jorge Martínez en Poetas del Grado Cero y una de sus frases: "Contar nuestro testimonio para que no nos tome el silencio", prácticamente me obliga a un recuento, parcial pero válido, de estas últimas horas. Frases hermosas y testimonios impactantes, como el ejercicio de la poesía como un arma cargada de futuro de Fabricio Estrada al momento de recrear el callado heroísmo del poeta Rigo Paredes, quien pese a su precaria condición de salud se empeñó en acompañar al presidente Zelaya a la base aérea donde se rescataron las urnas para la consulta de este domingo...eran horas de esperanza anhelante; y más tarde en la noche veíamos sonreír a Trigueros mientras se presentaba a los observadores internacionales en casa de gobierno, convertida en la casa del pueblo, y después recibimos su SMS que anunciaba un nuevo amanecer para la patria, magnífica en ese momento, pero después terrible al desatarse el gorilato y la superchería de los mismos de siempre...y la denuncia de Alegría, una voz en off en el instante antes de que sacaran a Canal 8 del aire. Después nos enfrentamos al aire sucio de la mañana en el parque de San Pedro Sula, donde la gente se reunía para votar, mientras una fiscal de gris traje instruía a un "espía" para que sacara fotos a los recién llegados dirigentes de la UD, quienes confirmaban la mala nueva de la expulsión de presidente Zelaya. Y en medio del barullo veo que Gustavo Campos, con la frente en alto, encabezaba la fila instando a la gente a que no dejara de ejercer su derecho a expresarse en libertad, el delito que le costó al presidente Zelaya el repudio infame y la feroz persecución de la jauría. Y después las llamadas a La Lima, donde con voz emocionada mi amigo Alejandro Bueso me describía la manera en que la muchedumbre, bajo la guía de Rodolfo Pastor y Amadeo Hernández, seguía votando ante la mirada siniestra de los chafarotes, quienes en dos ocasiones les arrebataron las urnas a punta de fusil, para después retirarse avergonzados cuando el pueblo entonaba a una voz el himno nacional...después vendrían las horas inciertas, la confirmación de la afrenta, y la complicidad de los dueños del cable, que quitaban a CNN, a Guatevisión y a cuanto canal mostrara noticias objetivas sobre el golpe de estado, y el contrapunto de las cadenas nacionales empeñadas en justificar la "constitucionalidad" del golpe (nueva modalidad catracha) avalada por los "expertos" de turno. Y los "comunicados" de Los Necios, que no cesan en su valiente afán por romper el cerco del silencio impuesto, y el ir y venir de las llamadas: Jorge, quien me cuenta que va de regreso a casa para escribir sobre lo que acaba de pasar en el parque, y la justa cólera de John, quien ve repetirse la sórdida "receta" aplicada a su querido "Tacamiche", o la ira de Edy ante el cierre de Radio Progreso...y la alegría grande al recibir el abrazo solidario vía e-mail del poeta Juan Carlos Mestre, y las lágrimas de dos jóvenes a quienes la cámara de CNN ha captado frente a Casa Presidencia, hostigadas por dos gorilas de verde fatiga (¡vaya héroes de la patria!), imagen que puedo ver gracias al "milagro" de YouTube, porque Cablesula me ha cortado los canales de noticias...y así hasta llegar la noche, con "toque de queda" anunciado como panacea universal, y el sinsabor en la boca no se me va hasta que leo a Jorge, a quien de nuevo pido prestadas sus palabras para concluir con dignidad: "Ahora somos la resistencia pacífica, y somos muchos en cualquier parte."

jueves, junio 25, 2009

Manifiesto No. 1 al Pueblo Hondureño


La Consulta ¿Crimen contra la Democracia?
Los ciudadanos y ciudadanas que firmamos este Manifiesto: artistas, escritores, poetas,docentes, catedráticos, cientistas e intelectuales hondureñas y hondureños, deseamos dejar constancia histórica de nuestra posición ante la situación política que vive Honduras en este momento, de la manera siguiente:

1- Creemos que la propuesta del Presidente Manuel Zelaya en relación con la encuesta popular del 28 de junio del 2009 y la consecuente instalación de la Cuarta Urna para que el pueblo decida, si quiere o no, que una Asamblea Nacional Constituyente redacte una nueva Carta Magna para Honduras es el paso significativo que se ha dado desde hace treinta años en procura de un sistema político que incluya mecanismos de democracia directa y asegurar el postulado universal de que la democracia es el poder del pueblo, para el pueblo y por el pueblo.

2- El fenómeno social que implica el proceso de pasar de una democracia puramente representativa - electorera, formal y excluyente a una democracia participativa directa e incluyente como ya existe en muchos países civilizados del mundo, es una aspiración genuina del pueblo, organizado o no, y que desea ser tomado en cuenta para decidir sobre su propio destino dentro de un sistema que permita una patria para todos.

3- Tanto la encuesta del 28 de junio del año en curso y la consecuente Cuarta Urna es un derecho y alternativa de garantía para el ejercicio de los derechos constitucionales de plena participación ciudadana, de los derechos políticos y de la libre expresión del pensamiento, y sobre todo, de la aplicación de la soberanía por parte del propio pueblo, sustento democrático de derecho y fuente de la cual emanan todos los poderes del Estado.

4- Ante la brutal arremetida de las instituciones usufructuadas por una minoría económicamente todopoderosa, sus medios de comunicación y sus amanuenses, en contra de esta propuesta es indispensable la unidad del pueblo organizado para evitar que se imponga una vez más un fracaso histórico que va a sumirnos en la ignominia, la sumisión y la imposición de la democracia clasista, autoritaria a caballo sobre los partidos tradicionales y las oligarquías.

5- Por lo anterior, firmamos el presente manifiesto para apoyar la propuesta de Encuesta y la Cuarta Urna en todas sus partes y manifestaciones.

Tegucigalpa 19 de junio del 2009



Roberto Sosa

Eduardo Bahr

Rafael Murillo Selva

Rigoberto Paredes

Saúl Toro

Ezequiel Padilla

Roberto Quesada

Juan Domingo Torres

Dino Fanconi

Dagoberto Posadas

Víctor Manuel Ramos

Juan Almendares

Armando García

Mario Argueta

Virgilio Guardiola

Ernesto Paz Aguilar

Rodolfo Pastor Fasquelle

Anarella Vélez

Efraín López Nieto

Galel Cárdenas

Mario Gallardo

Jorge Alberto Amaya Banegas

Fabricio Estrada

Samuel Trigueros

Delmer López

Armida García

Nelson Echenique

Mayra Oyuela

Alberto Destephen

Vladimir Rodríguez

Candelario Reyes

Isidro G. España

Róger Rovelo

Jacob Gradiz

Waldina Mejía

Oscar Sierra

Franklin Cortés

Israel Serrano

Edgardo Florián

Jorge Martínez

Gustavo Campos

Darío Cálix

Juan José Mejía

Alex Matamoros

Giovanni Rodríguez

Eliseo Fajardo

Tomado de: http://fabricioestrada.blogspot.com/

sábado, junio 06, 2009

El fin de la “literatura latinoamericana”


No se alarmen por el título de la entrada, porque lo que plantea Gustavo Guerreo en la revista Letras Libres (edición de junio de 2009) es una respuesta a la pregunta: ¿Se puede seguir hablando de la literatura latinoamericana como un todo? Ahora, la sobreabundancia editorial, la fragmentación de los mercados, cuestiones de estilo y el fin del mito revolucionario indicarían, según el autor, que probablemente ya no deberíamos seguir insistiendo en este tema de la tabla rasa. Pero mejor lean el ensayo completo y así se forman su propia opinión.

miércoles, junio 03, 2009

Sepultados por los exabytes


No debería sorprender que los consumidores de noticias, incluso los jóvenes, estén saturados. La era de la información se define porque producimos mucha más información de la que podemos manejar, ya no se diga absorber. Antes de la era digital la información estaba contenida, limitada, por los medios. La publicación estaba restringida por el papel y los costos de distribución; la transmisión se circunscribía a la disponibilidad de frecuencias y al tiempo al aire. Internet, en cambio, tiene una capacidad ilimitada casi sin costo. Hoy hay más de 70 millones de blogs y 150 millones de páginas web –una cifra que se expande a un ritmo de aproximadamente diez por hora–. Cada día se envían 210.000 millones de emails. Se va el gigabyte y viene el exabyte; cinco exabytes representan 37.000 Bibliotecas del Congreso. Sólo en 2006 el mundo produjo 161 exa¬by¬tes de datos digitales, el equivalente a 3 millones de veces la información contenida en todos los libros que se han escrito. Para 2010 se espera que ese número ascienda a 988. Elijan su metáfora: nos estamos ahogando sepultados bajo la nieve.
Pero si quiere saber más acerca del tema, no deje de leer ¡Saturados!, el minucioso artículo de Bree Nordenson que publica El malpensante, donde se analizan las dimensiones de tales excesos en un esclarecedor diagnóstico sobre el futuro del periodismo en la era digital.


miércoles, mayo 27, 2009

Hanif Kureishi


De Hanif Kureishi apenas he leído El Buda de los suburbios (la traducción al español fue publicada por Anagrama y el original en inglés obtuvo en 1990 del premio Whitbread), pero me atrevería a decir que es suficiente para confirmar la pericia narrativa de un escritor provocativo e inteligente que logra sortear en su obra temas tan escabrosos como la inmigración, el racismo o la sexualidad. Revisando archivos en la red encontré este trabajo, publicado originalmente en The New York Times y que ahora comparto con ustedes.

Kureishi: "La alternativa al puritanismo no es el desenfreno"

Rebelde e ingenioso, el gran autor de Intimidad regresa con Algo que contarte, una novela con dos protagonistas excluyentes: el sexo y el multiculturalismo. De esas y otras pasiones habla en estas páginas

Por Rachel Donadio
The New York Times
Londres, 2009

Una de las visiones más reveladoras en la historia social reciente de Inglaterra está en Mi hijo, el fanático, la tierna y oscura película que Hanif Kureishi (Londres, 1954) dirigió en 1997. Es de mañana en una ciudad sin nombre al norte de Inglaterra, y Parvez, un inmigrante paquistaní taxista laico, advierte que Farid, su cada vez más devoto hijo en edad universitaria, vende su guitarra eléctrica. "¿Dónde se va tu guitarra?", le pregunta Parvez a Farid. "¡A ti te encantaba hacer esos ruidos terribles con ella!". Farid mira a su padre con irritación: "Tú siempre dijiste que había cosas más importantes que "Escalera al cielo" -dice impaciente-, y no podías tener más razón".

Este intercambio aparentemente casual va al corazón de casi todo lo que ha creado Kureishi en sus cerca de tres décadas como dramaturgo, guionista, novelista y ensayista. Éste es, después de todo, el hombre que coeditó The Faber Book of Pop y cuyas películas y novelas -incluyendo Intimidad y El Buda de los suburbios - están llenas de sexo, drogas y rock´n roll. Pero éste también es el hombre que tuvo la visión para pasearse por las mezquitas inglesas a fines de los años 80 y a principios de los 90, el hombre para quien algo nacía ahí. Y de hecho así era. Su novela El álbum negro, situada en 1989 y llamada así por un disco de Prince, exploró el creciente descontento y radicalismo de algunos jóvenes musulmanes británicos. No mucha gente prestó atención cuando salió en 1995, pero diez años después, cuando un 7 de julio las bombas retumbaron en el centro de Londres, la conciencia colectiva empezó a ponerse al día.

El caso incluye a la monarquía. Esta primavera, Kureishi visitó el Palacio de Buckingham, donde la reina lo nombró comandante del Imperio Británico. Nada mal para un chico que creció mirando sitcoms en Bromley, un suburbio de clase media de Londres, hijo de un padre paquistaní y una madre inglesa en una época en que los matrimonios mixtos todavía eran raros. A Kureishi le encantó la distinción; él y sus tres hijos fueron al palacio vestidos de etiqueta y su esposa usó un espléndido sombrero de plumas. "¿Sabes qué dice en la medalla?", pregunta Kureishi. "Por Dios y el Imperio”. No puedes conseguir nada mejor que eso. Las únicas causas son las causas perdidas o las que no existen."

Con sus intensos ojos oscuros y el pelo gris, Kureishi siempre parece tomado por sorpresa, como si acabara de chocar con una ráfaga de aire helado. Más reservado que extrovertido, a menudo se resiste a responder algunas preguntas; lo que prefiere, en cambio, es evitarlas con oscuras y cómicas burlas a sí mismo.

La última novela de Kureishi, Algo que contarte, es su libro más ambicioso después de El álbum negro. Ambientado en Londres, se centra en Jamal, un psicoanalista anglo-paquistaní que se enfrenta a ciertas preguntas sin resolver sobre su pasado. En el camino, su mejor amigo, Henry, se interesa en la hermana de Jamal, Miriam, una insignificante traficante de drogas y distribuidora de videos porno, entre otros ítems. Todo el mundo se deja llevar por una ola de perversiones.

Durante nuestra conversación en un café de Sheperd´s Bush, Kureishi describe la novela como "una crítica de la noción de placer ilimitado", un reexamen de la revolución sexual. "¿Es esto lo que pensamos que seríamos en los años 60, cuando bailábamos con flores en el pelo y deseábamos una vida más erótica y más sexual?", dice, mientras bebe su té con pimienta. "Si la sociedad ya no te instala los valores, tu felicidad y tu placer dependen completamente de ti; tú tienes que trabajar y ganarte tus propios valores morales." Esto, apunta, tiene que ver con "una queja común de Occidente contra el islamismo radical: ¿Por qué tienen que seguir preguntándole a Dios? Bueno, es mucho más difícil crear tus propios valores morales que recibirlos impuestos por otra gente o por el sistema". Las cosas eran "miserables" antes de la revolución sexual, dice Kureishi, pero ahora "nos hemos movido de la represión a la no represión", que viene con sus propias dificultades. En la visión de Kureishi, el islamismo radical y la sexualidad radical intersectan. "Se producen una a la otra, de alguna forma", dice.

Su trabajo está lleno de padres inmigrantes que no se sienten completamente en casa, muy alejados de la India y el Pakistán de su juventud. A su vez, los hijos descubren que Inglaterra tampoco los acepta del todo. En muchos sentidos, la Inglaterra de Kureishi no está lejos de la de V. S. Naipaul. Pero a diferencia del decano de las letras británicas poscoloniales, que operaba dentro del modelo conradiano, marinando los personajes en sus propias ironías mientras permanecía apartado del ruido y los rankings musicales, Kureishi está más en la línea de Nick Hornby, un voraz consumidor de cultura pop. Él dice que creció leyendo a Balzac, Beckett y Kafka, pero también mirando comedias clásicas populares inglesas de los años 60 y 70, como un gran admirador de James Dean, Marlon Brando y los Beatles.

Cuando las películas y escritura de Kureishi aparecieron por primera vez, a mediados de los años 80, el mundo literario recién despertaba a la variedad étnica de Londres. En ese entonces, la literatura de Inglaterra era "una voz afectada, del Oeste de Londres, educada, que no captaba el panorama completo", señala Bill Buford, quien publicó a Kureishi cuando era editor de Granta.

Tras el éxito de El Buda de los suburbios y la intensidad de El álbum negro, su último libro no ha sido bien recibido. Por cierto, su vida familiar tampoco ha estado libre de complicaciones. Su novela de 1998, Intimidad , es el brutal recuento de un hombre a punto de dejar a su esposa y dos hijos pequeños por una bella mujer joven, como hizo el autor. Hoy, Kureishi vive con Monique Proudlove y su hijo Kier, de 10 años. Sachin y Carlo, sus gemelos de 14 años, producto de su anterior relación con la productora de cine Tracey Scoffield, a menudo están ahí.

Después de desayunar en el café, convenzo a Kureishi de que me deje ver su casa y estudio. Antes, él me había dicho que a "la señora" no le gustan los periodistas, pero al ver a Proudlove, una mujer de ojos verdes que nos recibe en la entrada, queda claro que es Kureishi el que protege su privacidad. En el living, dominado por un juego de tambores, impresiona la mezcla de libros en el estante: algunas novelas de Henry James, la biografía de Bertrand Russell escrita por Carolina Moorehead, Situaciones de Sartre junto a Entre creyentes de Naipaul, ambos al lado de Deseo sexual: una filosofía moral de lo erótico de Roger Scruton. Definitivamente, esos libros son guías en la tierra de Kureishi. El escritor trabaja en un amplio estudio arriba, sus paredes cubiertas con imágenes: una foto de un joven John Lennon, un póster de una pintura de William Blake, una pintura al estilo de Matisse de Monique. Hay muchos CDs en el escritorio -Prince, Jeff Buckley, la banda de sonido de Trainspotting - y algunas fotos de los hijos de Kureishi. Sobre el escritorio también noto una pequeña imagen en blanco y negro: un hombre de rodillas, su cara firmemente plantada entre las piernas de una mujer desnuda. Y es que los libros de Kureishi son extremadamente sexuales. Casi en cada página, hay alguien que da sexo oral o está siendo azotado o penetrado (o pensando en eso). En los años 70, Kureishi hasta escribió pornografía literaria bajo el seudónimo de Antonia French. Le pregunto por su interés en el tema. "Cuando yo era un muchacho y quería entrar en contacto con algo sexy o sucio, leía un libro", dice Kureishi. "¿Puedes imaginar a Harold Robbins, Henry Miller, el Marqués de Sade o D. H. Lawrence como apoyo sexual?". Hoy, la literatura pornográfica es un arte perdido, dice, pero las imágenes sucias están disponibles en todas partes. "La pregunta es: ¿Qué más necesita la gente para sentirse viva?".

Hay dos tipos de personas en el trabajo de Kureishi: los que corren detrás del sexo y los que huyen de él. Los buscadores de sexo, o al menos de placer, son los adolescentes suburbanos (y sus padres) en El Buda de los suburbios y los personajes de Ropa limpia, negocios sucios. Los que escapan del sexo son los conflictuados musulmanes jóvenes de El álbum negro y Mi hijo, el fanático. Kureishi empezó a trabajar en estas historias cuando el ayatolá Ruhollah Khomeini anunció la fatwa contra Rushdie, en 1989. En El álbum negro, algunos de los jóvenes musulmanes queman copias de Los versos satánicos . La fatwa marcó un punto de giro, un nuevo capítulo. Y Kureishi estaba alerta al drama intergeneracional. "Me sorprendió que la gente joven, criada en la Inglaterra secular, volviera a una forma de creencia que negaba los placeres de la sociedad en la que vivían", escribió en El mundo y la bomba.

Aunque Kureishi reconoce el sentimiento de impotencia y racismo que ha empujado a muchos jóvenes británicos musulmanes hacia el radicalismo, él es intolerante con esa intolerancia. "La alternativa al puritanismo no es el desenfreno, sino el reconocimiento de lo que sucede dentro de los seres humanos", escribió. Y añade: "El fundamentalismo es una dictadura de la mente, mientras que una cultura viva es una exploración y representa nuestra interminable curiosidad sobre nuestra propia extrañeza: la sabiduría es más importante que la doctrina; la duda es más importante que la certeza. El fundamentalismo implica la falla de nuestro más significativo atributo, nuestra imaginación".

Ahora Kureishi trabaja en dos guiones, uno situado en Polonia y Londres, el otro en París. Francia, como el resto de Europa, "pasa por una gran crisis de identidad, raza, religión, porque sus identidades han sido destruidas por la inmigración". Después, apunta, hay que rehacer la sociedad, y "esa reconstrucción es la que Europa experimenta ahora. Pero es realmente complicado tener tu identidad desarmada y volver a armarla".

Los efectos de la transformación todavía están en curso. En Londres, Kureishi y yo caminamos alrededor del mercado de Sheperd´s Bush, donde tiendas tradicionales están siendo reemplazadas por carniceros africanos que venden colas de cerdo, tripas y batatas. En un puesto, Kureishi ordenó un falafel para llevar a su casa de almuerzo, "con salsa extrapicante, jefe". Le pregunto sobre los bombardeos del 7 de julio de 2005, los que mataron a 52 personas e hirieron a más de 700 en el sistema de transporte de Londres. "Todo el mundo esperaba que ocurriera", dice.

Las bombas aparecen en Algo que contarte, donde ellas tocan a todos los personajes y matan a algunos de ellos. La novela, con sus protagonistas en plena lucha contra la edad, junta todo el repertorio de Kureishi: padres e hijos, psicoanálisis, sexo extravagante, drogas y radicalismo islámico, un cocktail de humor agudo y sardónicas observaciones culturales. Pero sobre todo, Algo que contarte es una sucia canción de amor a Londres y a todo lo que Londres significa. Todo lo que los bombardeos de aquel 7 de julio trataban de destruir.

© The New York Times

martes, mayo 26, 2009

Villoro en clave personal


Apenas leo en Apostillas literarias que Juan Villoro estrena página web y hago click en http://www.juanvilloro.com/. Y la verdad es que no hay decepción posible: en esas páginas encontramos a un Villoro compendiado, telegráfico, pero entre la minucia y el breve espacio el autor deja su impronta: la lucidez del ensayista, los flashazos de sus novelas y la mirada penetrante del cronista extraordinario que nos revela los secretos de regiones y ciudades tal y como persisten en su memoria; y si no me creen pues echen una ojeda a sus textos sobre Zacatecas o sobre Ciudad de México. Autor respetable de ensayos y novelas, cuentos y crónicas, Villoro es, por sobre todas las cosas, un lector apasionado que dedica petits hommages a quienes llama sus amados monstruos, ahí aprovecha para reincidir en Rossi, en Capote, en Kerouac o en Leñero, siempre con la lámpara de Diógenes en la mano, redescubriendo sus señas de identidad, privilegiando el valor de la relectura.

sábado, mayo 23, 2009

La nueva narrativa francesa


Aunque definitivamente no me gusta Le Clézio, es incuestionable que es parte fundamental de un resurgimiento de la narrativa francesa, después de que diversos oráculos presagiaran lo peor, entre los que se cuenta la revista Time, la misma que hace apenas un año y medio, en diciembre de 2007 para ser exactos, puso en portada la figura del mimo Marcel Marceau en evidente estado de consternación acompañada por el ominoso título: "La muerte de la cultura francesa". Y si menciono al último Nobel de Literatura es porque quizás es quien mejor representa a una nueva novela francesa, renovada por obra y gracia del mestizaje cultural, geográfico y literario, toda una generación marcada por una vocación universal, una narrativa reinventada por autores de otras nacionalidades pero que escriben en francés. Lo extraordinario es que las obras de estos nuevos bárbaros vienen a erradicar una tendencia que revelaba a los novelistas franceses como “narcisistas productores de introspecciones sobre su propio ombligo”. Y gracias a esta refundación es que ahora podemos afirmar que la novela francesa está más viva que nunca.

Para quienes deseen ponerse al día aquí les va una lista extraída del suplemento Babelia, donde además pueden consultar el artículo completo “Francia reinventa su lengua”, así como esta otra nota titulada “Maestros inolvidables”.

Y para estar al día

J. M. G. Le Clézio. La música del hambre (Tusquets) y El africano (Adriana Hidalgo). Mathias Enard. Zona (Belacqua). Atiq Rahimi. La piedra de la paciencia (Siruela), Tierra y cenizas (Lengua de Trapo). Jonathan Littell. Las benévolas (RBA), Lo seco y lo húmedo (RBA). Andréi Makine. La mujer que esperaba y Réquiem por el Este (Tusquets). Nancy Huston. Marcas de nacimiento (Seix Barral). Emmanuel Carrère. Una novela rusa (Anagrama). Patrick Modiano. Dora Bruder (Seix Barral), Calle de las tiendas oscuras, El café de la juventud perdida y Un pedigrí (Anagrama) y Reducción de condena (Pre-Textos). Anne-Marie Garat. Nacida de las tinieblas y En manos del diablo (Belacqua). Jean Echenoz. Ravel (Anagrama). Fred Vargas. La tercera virgen (Siruela). Annie Ernaux. Los años y La ocupación (Hercé). Romain Gary. El bosque del odio (Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores) y La tormenta (El Cobre). François Vallejo. El heredero (Salamandra). Philippe Claudel. El informe de Brodeck (Salamandra). Daniel Pennac. Mal de escuela (Mondadori). Pascal Quignard. Todas las mañanas del mundo (Espasa). Eric-Emmanuel Schmitt. Ulises from Bagdag (Destino).

Después del capitalismo


Mientras en Honduras cuatro nigromantes, bajo la férula de Chivo Negro, se desgañitan y rasgan sus costosas vestiduras afirmando que el capitalismo (y su esperpento abusivo: la democracia…y al llegar aquí siempre sugiero leer a Borges, quien la definió con lúcida precisión) es el mejor de los mundos posibles y que las desventuras que sufrimos son el justo precio que debemos pagar por la gracia de poseer la constitución más perfecta sobre la faz de la tierra, hasta en Letras libres se atreven a plantear que el “sueño” ha terminado y se esfuerzan por encontrar respuestas para el futuro. En su artículo titulado “Después del capitalismo”, Geoff Mulgan expresa, entre otras cosas:

“Pero si un sueño ha terminado, ¿qué otros sueños nos esperan en las sombras? ¿Se adaptará el capitalismo? ¿O deberíamos hacernos de nuevo una de las grandes preguntas que ha animado la vida política durante casi dos siglos: qué puede venir tras el capitalismo? Hace sólo unos años esta pregunta fue aparcada, considerada tan juiciosa como preguntar qué vendría después de la electricidad. Los mercados globales habían puesto a China y la India en su órbita, el triunfo del capitalismo parecía completo y el islam medievalista y los maltrechos ejércitos que rodean las cumbres del G8 empujaban para ser su último y débil competidor. Las empresas multinacionales, se decía, iban a comandar imperios más grandes que la mayoría de los Estados-nación, y en ciertos aspectos se habían ganado la afiliación de las masas gracias a sus marcas.
Pero la lección del propio capitalismo es que nada es permanente: “Todo lo que es sólido se desvanece en el aire”, como dijo Marx. En el capitalismo hay tantas fuerzas que lo socavan como fuerzas que lo empujan hacia delante. En este ensayo contemplo en qué se podría convertir el capitalismo al otro lado del desplome. No pronostico ni el resurgimiento ni el colapso. Sugiero más bien una analogía con otros sistemas que en el pasado parecieron igualmente inmutables
.”

Si está interesado en leer más, pues sólo haga click arriba, allí donde aparece el título del artículo.

jueves, mayo 21, 2009

Una encuesta urgente sobre la poesía


En época de consultas y urnas, la poesía tampoco se salva del escrutinio, o al menos así les pareció necesario a quienes dirigen la sección "Cultura" del diario El País, quienes han convocado en sus páginas a doce figuras de la cultura española, que analizan la situación del género, hablan de su relación con él y, además, seleccionan un verso favorito; todo esto con motivo del encuentro Barcelona Poesía, que arranca hoy.
La nota completa pueden leerla aquí.

miércoles, mayo 13, 2009

Biblioteca Google


En estos tiempos de crisis (Crisis What Crisis, recuerdo que era el título del disco que Supertramp lanzó en 1975), surgen noticias alentadoras, aunque a veces contradictorias, acerca del futuro del libro. Para Google, por ejemplo, el futuro pasa por la posibilidad de ofrecer en línea libros de todo el mundo, en un intento por “reconciliar internet con la lectura a profundidad”. Sobre el tema, en su edición de mayo de 2009, Letras libres reproduce la entrevista con el historiador Robert Darnton, director de las bibliotecas de Harvard, quien analizó con propiedad y precisión el tema de la Biblioteca Google para la revista francesa Books (No. 1, diciembre 2008-enero 2009).

martes, mayo 12, 2009

Alejandro Rossi


Nunca se le mencionó entre los conspicuos miembros del boom, tampoco fue un asimilado tardío al “dream team” del crack, pero es que Alejandro Rossi, filósofo y narrador, profesor universitario, investigador, nacido en Italia, de pasaporte venezolano y mexicano por elección, resiste a los encasillamientos con una lucidez pasmosa que se desgrana a través de una narrativa corrosiva e irónica. Una obra que Adolfo Castañón –en un programa de la serie “Creadores Eméritos”, que Conaculta emitió por Canal 22 bajo el título: Alejandro Rossi, Letras, viajes, ideas- intentó definir por la palabra “reojo”, enfatizando la capacidad de Rossi para potenciar la mirada periférica a la luz del apunte marginal, con un estilo original, clásico, inolvidable. Abro al azar las páginas de mi ajada edición del Manual del distraído y me encuentro con estos fragmentos:

“Envidio a quienes afirman que una voz interior los invade y les dicta, casi a contrapelo, los versos inmortales y los magníficos epítetos. Aunque he estado atento al menor murmullo, creo no deberle a esa intrusa ni siquiera un sustantivo”.

“Cuántas veces me descubro pensando en las innumerables personas que hacen el amor en este preciso instante, detrás de esas ventanas. Es un reconocimiento que nunca deja de asombrarme y que me hace sentir, al caminar por las calles, como si yo fuera el cuidador de un gigantesco burdel”.

Juan Villoro, hijo de Luis Villoro, uno de los mejores amigos de Rossi y co-fundador de la revista Crítica, publicó en Letras libres un extraordinario perfil de este sabio de nuestro tiempo, a quien definió como “gran conversador, filósofo del lenguaje y narrador de pulida prosa”.

jueves, mayo 07, 2009

Ya no nos queda ni Londres


Si hace un par de días la alegría nos embargaba ante la portentosa impresora capaz de poner un libro a pedido en nuestras manos, tras una espera de apenas cinco minutos, ahora no podemos dejar de entristecernos ante la crónica Ya no nos queda ni Londres, una elaboración de Manuel Rodríguez Rivero sobre la pasada Feria del Libro de Londres, donde afirma que el clima era tan sombrío como el de las distopías de JG Ballard, con los textos de tapa dura (hardback) en caída libre mientras los libros de bolsillo se vendían a dos por el precio de uno y medio o, incluso, a tres por dos, donde también se confirmó que las librerías independientes pasaron a mejor vida. Fue una feria, según Rodríguez Rivero, dominada por secciones beat the crunch (que pudiera interpretarse como "noquear al paro laboral") que reunían los libros con "soluciones" para el momento económico, porque ahora se venden mal los libros sobre dieta y fitness, mientras las editoriales esperan como agua de mayo la publicación en septiembre de The Lost Symbol, el nuevo “churro” de Dan Brown. O tempora o mores.

Darwin, Galileo y de la Colina en La Gaceta


Hace 200 años nació Charles Darwin (foto), el científico inglés que se atrevió a cuestionar la creencia bíblica de la creación escribiendo su obra magistral El origen de las especies. Este texto es considerado, por muchos, el libro de biología más importante de la historia.
Hace 400 años Galileo Galilei apuntó al cielo con su perspicilli, telescopio hecho por él mismo, para mostrarle al mundo que la luna no era plana como se veía desde la Tierra sino que tenía montañas, cráteres y llanuras; que la Vía Láctea estaba compuesta de una inmensa cantidad de estrellas siendo mucho más que sólo una mancha lechosa adornando los cielos.
También en el 2009 se celebran los 75 años de José de la Colina, cuentista consumado que ha sabido platicar a solas con Sherezada. Crítico de cine, bloguero entusiasmado y maestro de varias generaciones de escritores y periodistas, José ha pasado, además, por las redacciones de diversas revistas literarias y suplementos culturales.
Y La Gaceta del Fondo de Cultura Económica en su número de mayo de 2009 rinde homenaje a estos tres personajes con notables textos de Silvia Torres Castilleja, T. S. Kuhn, Susana Biro, José Luis Martínez S., Alejandro Toledo, Ana García Bergua, Noé Cárdenas y Ernesto Herrera.
Recomendamos abrir el enlace y luego puede escoger entre ver el documento o guardarlo en su computadora.

martes, mayo 05, 2009

El Nobel en la picota


El Nobel de Literatura no sólo trae consigo la consagración mediática y el dinero a manos llenas para los afortunados ganadores, también arriban la polémica y la revaloración de la obra bajo la óptica del premio recibido. De esto y más tratan precisamente estas viñetas publicadas en Letras libres con el sugerente título “El Nobel en la picota”. Aquí los comentarios sobran, mejor lean estas páginas, breves pero enfáticas, sobre Gabriel García Márquez, Toni Morrison, Darío Fo, José Saramago y J. M. G. Le Clézio.

lunes, mayo 04, 2009

El futuro ya está aquí


O quizás sería más preciso decir que el futuro acaba de llegar a Gran Bretaña. El diario The Guardian lo califica como el cambio más grande en el mundo de los libros desde que Gutenberg inventara la imprenta. Y los lectores del resto del mundo no podemos más que experimentar una saludable dosis de envidia ante la fortuna de nuestros pares londinenses, quienes sólo tienen que pararse frente a la Espresso Book Machine, realizar su pedido y esperar cinco minutos para que el libro escogido salga de las entrañas de la bendita máquina. Y por la H nos enteramos de su existencia gracias a un correo de nuestro amigo Hernán Antonio Bermúdez, quien nos remitió la nota publicada el pasado 24 de abril bajo el título Revolutionary Espresso Book Machine launches in London. Allí se podrán enterar, entre otras cosas, que el “menú” de esa máquina bendita consta, por ahora, de 500,000 títulos (y para el final del verano serán un millón), imprime 100 páginas por minuto y su costo es de 175 mil dólares, inversión que su dueño espera redimir para el fin de este año. Máquinas similares ya funcionan en USA, Canadá, Australia y en la Biblioteca Alejandrina de Egipto.

domingo, mayo 03, 2009

Volpi, Chávez y Obama


A veces la haraganería es de tal magnitud que no se piensa mucho al "llenar" los títulos de las entradas de este blog, apenas la enumeración de los apellidos de los implicados y basta, pero en este caso era inevitable, incluso pudieron ser cuatro, si hubiera añadido a Galeano, cuyas venas abiertas están en la médula del texto de Jorge Volpi titulado El alma de América Latina, que reproduce hoy el suplemento Babelia, del diario El País. Allí Volpi reflexiona sobre el regalo de Chávez a Obama y, entre otras cosas, afirma que “podrán decirse muchas cosa sobre esta obra de culto de la izquierda latinoamericana, que es maniquea o extremista, que distorsiona o exagera, pero nadie sale indemne de su lectura: ante este abigarrado relato de las vejaciones -en su mayor parte ciertas- que América Latina ha sufrido a manos de Estados Unidos, uno no puede sino terminar escandalizado. Publicada en 1971, y elevada al inmediato rango de best seller en lengua española -setenta ediciones hasta 2007-, no esconde su interpretación marxista ni sus ataques al capitalismo y al imperialismo. Si en 1969 el Zavalita de Vargas Llosa se preguntaba en Conversación en La Catedral: "¿En qué momento se jodió el Perú?", Galeano se demoró apenas dos años en dar su respuesta para América Latina. Su horizonte teórico, la llamada "teoría de la dependencia", hacía recaer todos los males de la región en los otros: los explotadores europeos y luego estadounidenses que no han dejado de enriquecerse a sus expensas.”